RESURRECCIÓN
En teoría, el Jueves Santo celebraba la Iglesia en sus rituales el acto de la Última Cena, en el que Jesús se despidió de sus discípulos; luego, el Viernes Santo, introduce la Pasión y Muerte, con toda su simbología a cuestas; y al día siguiente ya estaba proclamando el Sábado de Gloria, a costa de un posterior Domingo de Resurrección… A poco que nos fijemos, no salen las cuentas. Si, según la tradición, Cristo estuvo tres días dándose una vuelta por los Infiernos, fuese lo que fuese esos infiernos, y luego, al tercer día, resucitó, como poco, la Iglesia se ha comido un día. Los motivos de esa reducción no lo sabemos (yo no lo sé). Quizá para no coincidir con la fiesta del Sabbath, en la que los judíos celebran su descanso, o por algún tipo de estrategia religiosa en la que encajar ese par de dudosos días… Y admito por anticipado que eso no deja de ser una tontuna por mi parte, si lo comparamos con una actualidad en que esos detalles son los que menos interesan, ya que lo que imp...