QUERER ES CARECER
“ Querer es un vocablo muy curioso. Querer implica carencia ”. Es lo que leo en la trama de una elaborada historia. Y lo cierto es que esas pocas palabras dan en la diana, y tienen su miga… Y son tan ciertas que funcionan en automático sin apenas pensarlas. Pero están tremendamente condicionadas la una a la otra. Ambas tienen una mutua dependencia, que, normalmente, no sabemos percibir… Pues lo lógico es que se “quiera” aquello de lo que se carece, y que no se quiera lo que ya se tiene. Es lo normal. Y es lo natural, porque, en el fondo, querer es desear, no es amar, aunque, por alguna razón, queramos creerlo, o creamos quererlo, que, en definitiva, también es querer, desear… Algunas veces el amor implica renuncia, a pesar de la carencia. Pero queremos lo que nos falta, o lo que pensamos que nos falta; y hablo tanto de cosas, como de sensaciones, como de personas. A veces deseamos lo que ya tenemos pero no valoramos, y a veces valoramos lo que, en realidad, no necesitamos. Sin em...