PARA MEDITARLO
Este artículo no tiene desperdicio… Es uno más, de los muchos que ponen el dedo en la llaga, aunque son multitud los que ponen oídos sordos a lo que es tremendamente razonable. En España, que se dice a sí misma católica (solo hay que ver el recibimiento brindado al Papa), también hay que ver que cada vez vota más lo contrario al mensaje que nos ha traido. O somos unos redomados hipócritas – que puede ser – o de una ignorancia espantosa…