DONDE LAS DAN...

…Las toman. No se puede, o no se debe, atacar a los que convertimos en enemigos nuestros, cuando nosotros actuamos exáctamente igual que ellos: practicando el marrullerismo y la guerra sucia. Eso hacen nuestros principales partidos.
Si los unos avergüenzan a los otros por lo de Leire, por ejemplo, ellos esconden lo de Kitchen, un ministro suyo del interior practicando las mismas malas artes de la presión y la zancadilla.
Es posible que nos merezcamos estos políticos. Por eso ellos nos alistan a sus bandos y a sus bandas para que, polarizándonos como bobos, nos partamos la cara entre nosotros en nombre de sus ideologías sin ideales.
Miguel Galindo Sánchez / www.escriburgo.com / miguel@galindofi.com
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