LA DEBACLE
Para:
De esta no sale ni dando saltos. El reciente (otro más) y sangrantre drama del último accidente ferroviario, es para dejarlo a él, y a la pandilla de su gobierno, tocados para desde que se registran las memorias - que en nuestro caso son lamentables – y que ese impresentable que en el de Adamuz dijo “yo no tengo la culpa”, los manden a orbitar a Júpiter por 500.000 años luz…… Ya no so ideologías, son puras y duras incapacidades, absolutas ineptitudes.. Puente no debería ser cesado sin que cesaran todos con él en un acto de calidad, y cualidad, democrática… ¿Qué nos van a vender a raíz de ahora, en la campaña electoral, cuando se abran las mismas?..
El problema para nosotros (y la
ventaja para ellos) en todas estas desgracias, que deberían de ser netamente
políticas y no casuales. porque todas tienen su causa, y muy específica además,
es que los avances, técnicos y esperpénticos – absolutamente ya dependientes de
la IA, digan lo que digan, permiten tener siempre una puerta de escape en
cualquier nube, que garantiza que siempre exista un ser humano para que pague
el pato político y sicalíptico… Lo primero que saltó a la información, luego
matizada y oscurecida por cien “entendidos”, fue que un tren avisó estar parado
en la vía tal por unos determinados problemas técnicos, pero que al receptor no
le llegó tal advertencia, y dio vía libre a un tren de alta velocidad que se
les estampó de morros. El resultado ya lo sabemos. Este método permite la
segura existencia de un desgraciado que pague el pato en la cadena de mando, y
que los auténticos, por verdaderos y cabales, responsables políticos, se
marchen de rositas.
Hacía apenas unos días que a un
servidor de ustedes, que, si me conocen, saben que vengo parido de madre
humana, me fue vetado en esta misma cabecera un artículo publicado “por
tener un comportamiento de bot”… Parece ser, según los entendidos, claro,
que Bot significa robot, no humano, un engendro extraño… Esto es, en román
paladino y para que se entienda: un algoritmo, que es un ente no humano, se
permite vetar a un ser humano de pura cepa, argumentando de él un
comportamiento no humano… Piénsenlo bien pensado, y con todo detenimiento: algo
que no es humano, me clasifica de no serlo yo, y me desconecta por al artículo
catorce, siendo un servidor un humano convicto y confeso desde que me nacieron
a esta realidad.
Bueno, pues esas especies de “todovales”
que funcionan por ahí como conocidos por algoritmos, son los que nos están
rigiendo nuestros comportamientods y actividades humanas, así, de tapadillo,
mientras nosotros nos dedicamos a descogolondriarnos de damas y caballeros de
la Cofradía del Cristo del Buen Consejo, que es lo nuestro… Y esos mismos
algoritmos, ya convertidos en los directísimos Correos de los grandes zares de
la I.A., tienen el poder de trasladar a una guarnición de gerundios caducados
de San Vicente de la Barquera para mezclar sus despojos sardineros con un
concilio de lagarteranos y lagarteranas que esperan, vías abajo, en las Navas
del Marqués, para, en el premio Michelín de turno y guardia, comerse unas ancas
de ranas. Digan lo que digan, y lo pinten como lo pinten, esto ya es posible en
nuestra feria de chamarilerismos.
Así que, a partir de ahora, los “inconnnuís”
que dicen los franceses, serán los que vigilarán y harán posible, o no, nuestra
rutina diaria y el suministro del pannuestro de cadadía, esté hecho de la
harina que está hecho. Eso es igual. Dará lo mismo que sea bombero que
fontanero… físico que político; tontolhaba que gilipollas irredento, si bien
que en incremento… Cualquiera vale para eso. A todos alcanza un cambio de
paradigma que se prevée inminente, y que cambia personas en gente, y que
aumenta la dependencia menoscabando la apropia conciencia. Ya saben aquello que
nunca me cansaré de repetir de que la Inteligencia Artificial se alimenta de la
Inteligencia Natural. Resulta una consecuencia natural lo uno de lo otro, lo
creamos o no, lo queramos o no… Y es algo ya que, por raro que pueda
parecerles, me lo trae al fresco.
Lo que ya resulta imponderable es
que estamos hablando taxativamente de vidas humanas… Y ya no es válido el “y
tu más”, infantiloide e irresponsable… Aquí, desde el Yack42, culpa de los
unos, a estos últimos, culpa de los otros, ya no se paga en moneda de servicio
público, si no en un criminal precio de existencias humanas, Y eso ya es
irreversible…. El ejecutivo, hará soberanos esfuerzos en explicar lo
inexplicable, sentir empatía por los familiares de las víctimas, y prestar
ayuda psicológica a los restos del desastre humano, faltaría más; y la
oposición, con la careta acartonada de la compulsión sellada al rostro,
arrimarán la cruenta brasa a su sangrienta sardina. Todo eso ya está pasando, y
de todo ello ya se está abusando.
Y lo aberrante y vergonzoso de
todo ello es que esa sangre, horror y destrucción, de las familias rotas, se
están utilizando como combustible inflamable que obnubilen los de los sentidos;
son el alimento carroñero de la campaña que aún nos queda por sufrir y
soportar… El dolor y el odio son terriblemente inflamables, y se va a utilizar
sin la más mínima consideración. Eso, tengámoslo por seguro…. Hasta aquí, las
espadas aún estaban en lo alto, dado que la derecha ultramontana, con Miley de
payaso y su número de la motosierra, e Isabel de telonera con sus astracanadas,
trabajaban para Sánchez con toda claridad; sin embargo, ahora, dudo, y mucho,
que esta tragedia, a sumar a los despropósitos de las anteriores, pueda obrar
milagro alguno.
Es ya una losa tan pesada como
merecida… Que Oscar Puente, aún tenga la insolente desfachatez de declarar que
“decide seguir pese a las presiones para que dimita”, y/o que hasta el
propio “Presidente de Gobierno le haya pedido que continue en el cargo tras
el accidente”, (E.P.31/10), es, solo
puede ser, fruto del mayor desequilibrio mental de unos tiparracos que han perdido
el “oremus”. No se me ocurre nada más amable que decir ante lo tan abyectamente
injustificable… Sánchez, con una frialdad tan solo comparable al mármol de
Carrara, nada más que se le ocurre “admitir que la confianza en la alta
velocidad, está quebrada”… Claro, la culpa representado siempre es del
cha-ca-chá del tren, nunca de la Renfe… A veces siento vergüenza de ser por los
que no tienen la dignidad ni de representarse a sí mismos como personas humanas,
aún con un mínimo de Vergüenza y una pizca de pundonor… Bon jour, tristesse…
Miguel Galindo Sánchez www.escriburgo.com miguel@galindofi.com

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