LA CAJA DE PANDORA

La empresa americana Open-AI, pidió a sus dos mejores modelos de Inteligencia Artificial que resolvieran un problema, concreto y determinado, en un entorno aislado; algo así como un banco de pruebas, como un ensayo.
La cuestión es que la I.A. actuó por sí misma. Hackeó otra Plataforma para encontrar la respuesta. Tal cual, actuando por su cuenta y riesgo. “No se alineó con la voluntad humana” (E.P. 29/7, pg.10).
Dicho en román paladino: esa IA funcionó fuera de control, como por “una especie de voluntad e iniciativa propia”; así lo califican los investigadores. No sabemos lo que hemos desatado.

Miguel Galindo Sánchez / www.galindofi.com / miguel@galindofi.com
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