ERAMOS POCOS...

Había pocos y parió la abuela… Me refiero a los certámenes y cataplines gastronómicos, claro. Ahora, también Andorra convoca su Encuentro Internacional de Cocina de Alta Montaña Andorra Taste. ¡Ahí es ná..!
Hubo un tiempo en que para alimentarse no se necesitaba de tanta furufalla ni tanto oropel. Incluso la gente comía mejor calidad al precio más barato. Fué cuando el comer era más una necesidad que un lujo.
Ahora, cada región, comarca o pueblo que se precie tiene su ruta gastronómica. Cada programa de televisión, su visita a restaurantes. Cada medio, su espacio dedicado al plato… Se nos ha lanzado al consumo hedonista en pesebres de cuatro estrellas y pienso con cien denominaciones.

Miguel Galindo Sánchez / www.galindofi.com / miguel@galindofi.com
Comentarios
Publicar un comentario