MODOS Y MANERAS

Los que escribimos o “charramos” en programas de radio, nunca, jamás, podemos hacerlo a gusto de todos… Eso es un imposible. Hay temas de todos los colores y medidas, que se acercan, o se alejan de las preferencias del personal que lee o escucha… A veces, incluso esos temas se hacen de interés o de desinterés, según las circunstancias de cada cual en según qué momento. Todo eso es tremendamente variable. Incluso estoy por decir que la manera, el modo o la forma (estilo) en que se presenta, lo hace atractivo o rechazable, aparte lo positivo o negativo del mismo tema. Por eso que no se puede generalizar para que todo llegue a gusto de todos y se sirva al gusto de esos mismos todos.
Pues, al fin, de lo que se trata es de cómo condimento el tal plato… Plato que, como digo, sirve para pagar el pato, pues bien puede ser de buen o mal gusto, aparte de cómo se presente en la mesa, como los buenos chefs. La cuestión, en definitiva, está en el contenido y el continente. Para mí, marca la excelencia el que puede lograr ambas cosas a la vez, si bien todo es relativo, pues tampoco a todos le gusta el mismo envoltorio que lleve el mazapán… Por eso mismo que un servidor, y lo digo a nivel personal, por supuesto, prefiere el fondo a la forma; lo que se transmite al cómo se transmite; si con sabor a miel o a limón. Al final importa el caramelo, no el papel que lo envuelve, o así lo creo yo.
Un servidor mismo suelo cosechar críticas (aunque yo no las considero como tales) por ser demasiado ácido en el modo de exponer determinados comentarios. Y admito que bien puede ser así, aunque me lleguen otras que me acusan de contemporizador en mis críticas – y no puedo ser lo uno y lo contrario a la vez en el mismo caso o cosa… Quizá por eso que no me esmere tanto en edulcorar temas concretos; y quizá por ese mismo motivo también puedo perder seguidores. Lo asumo y lo admito. Y hasta pido perdón, si igual quieren… Pero seguiré dando preferencia al gajo y no a la cáscara; prefiriendo el tinto al clarete.
Un ejemplo, quizá, esté en mi visión de lo que escuece. Veámoslo: cuándo el resultado de la última dana, que reventó la estación distribuidora de agua potable y que nos dejó sin servicio de abastecimiento a la comarca, tuvo la entidad e importancia suficiente como para dedicar la atención a ese tema que tenía cabreada a la gente, en un monográfico de nuestro programa, La Peonza, al que invitamos, como no podía ser de otra manera, al alcalde como primera autoridad de uno de los municipios más afectados. Y al que acudió a dar la cara y las explicaciones pertinentes… Cara, sin embargo, que no dio la Confederación Hidrográfica del Segura, como ente de mayor responsabilidad, y que, a la invitación reiterada de la emisora, días antes, y posteriormente en directo desde el mismo programa, se escurrió y se perdió por entre los despachos.
Como era de esperar, una herida que nadie se ocupa de cicatrizar, ni siquiera soplarle para que escueza menos, queda abierta a cualquier interpretación o aportación… Para el siguiente programa, ya me había hecho llegar un buen amigo y mejor profesional (al revés también vale) información fiable sobre el altísimo nivel freático en el pueblo, de los problemas graves de humedades y del altísimo riesgo que eso supone para las estructuras… Por supuesto, así lo hice público para el conocimiento de toda la ciudadanía, interesados y administración pública responsable… Ya saben ustedes: a los efectos oportunos, como se dice.
“No sabe/no contesta” fue la recibida por respuesta… Pasadas las últimas y sacrosantas fiestas, este profesional y amigo al que cito, me envió un análisis de uno de los puntos de sedimentos freáticos más altos, hechos por un laboratorio de igual fiabilidad, en los que se demuestran, a más inri, que esa agua resulta apta para el riego, e incluso para consumo humano, una vez debidamente tratada… Esto es: al daño que se está haciendo a la propiedad pública y privada con tales niveles, prohibiendo el vaciado de los pozos, se le suma la insensatez de no aprovechar ese exceso en unos recursos de los que somos deficitarios, y estamos pagando a precio de oro en paño, entre trasvases que se niegan y desaladoras que no son rentables. De locos.
Como es natural, y usando el mismo programa de opinión, vuelvo a incidir en el caso aportando las nuevas noticias, toda vez que a lo anterior se le dio la callada por respuesta… En esta ocasión, lo reconozco, subiendo una muesca del dial, y diciendo que dejaban en depósito a la emisora esos documentos dónde podían ser recogidos por aquellos a los que competían. Algo así como un, más o menos, alterado reto…. A la semana de ello, puedo afirmar que nadie se había dado por señalado; ni allí, ni aquí al lado.
Esto solo lo pongo como un ejemplo formal de lo que quería decir al principio d´aquesta crónica… Hay ocasiones en que, ni siquiera molestando a trompetazos, el personal se da por enterado. Pues mucho menos si se lo sirves en plan almibarado. Si alguien se molesta, al menos sabes que ha sido recibido (más vale mal recibido que no recibido), y que puede mover alguna iniciativa de la que, al menos, quede constancia oficial, por si algún día hubiera que demostrar algún algo… Hay veces en que hemos de subir el tono porque hay muchos sorderas que no oyen, como igual hay otras que son sorderas selectivas, y no oyen lo que no quieren oír de ninguna forma ni manera. Ni en modo alguno, tampoco.
Con esto no busco que nadie arrostre responsabilidades que no deba o no quiera, o no tenga porqué hacerlo… Ni mucho menos. Eso molesta y provoca quejas, con o sin razón. Tan solo afirmo que cada cual ha de vivir bajo la sombra de su propia conciencia, además de convivir con las de los demás… Y yo el primero, claro.
MIGUEL GALINDO SÁNCHEZ / miguel@galindofi.com / www.escriburgo.com
Comentarios
Publicar un comentario