NO PINTA BIEN

Resulta que el cerebro de Trump ha maquinado usar a Nicolasito, el hijo mayor de Maduro, como repuesto de su padre, a modo de dinastía, para hacerse con una Venezuela de donde le venga el petróleo a chorro.
Es capaz de instaurar una monarquía hereditaria delegada de EE.UU… El problema es que se lo crea y haga lo mismo con el resto del mundo. Con permiso, claro, de su compinche Putin y de su competencia China.
Y lo que es peor, mucho peor, es que el mundo se está dejando acoquinar por este sátrapa loco, y permitiéndole hacer su juego… No pinta bien para nadie, y todos tendremos nuestra parte de culpa.
Miguel Galindo Sánchez / www.galindofi.com/ miguel@galindofi.com
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