UNA IDEA

Este escrito no es un artículo “al uso”, aviso antes de nada… Es un mediartículo, o ni siquiera eso, un comentario. Y no lo digo por su escasa extensión (no se necesita más para desarrollarlo), sino porque, en esta ocasión, no me ciño a ningún tema en concreto, tan solo a la exposición de esa tal idea que se me ha lanzado por parte de varias personas que tienen el vicio de seguirme a través de mis escrituriajes y de mis programas radiofónicos… “Y no es por no ir, que si hay que ir, se vá… es porque, si no va a servir pá ná”…, como dice el humorista José Mota. No obstante, me veo moralmente obligado a corresponder, contestándola.
Referente a mi último libro, LA BRÚJULA DE LOS DÍAS, que se aprecia como un manual destinado a pensar – así mismo lo prescriben unos cuantos – por la cosa de que se puede abrir al azar, por cualquier página, y destripar el tema que toco, o que se toca, o que toca, o que una mayoría prefiera, me hacen observar la posibilidad de escogerlo entredellos, y sobre él montar una charla, conferencia, mesa redonda, seminario, o lo que gusten ustedes mandar… La dificultad que yo veo, sinceramente, es que me lo proponen personas distantes y separadas por la geografía, lo que invitaría a elaborar un constructo “no presencial” con lo que resulta preferente que sea presencial.
Y, en caso de montarlo por cercanía o proximidad, por hacerlo presencialmente, se necesitaría la colaboración activa de los medios que pudieran hacerlo posible: publicidad, convocatoria, organización, materiales, etc… y que pudieran sufragar el escaso costo que ello supusiera, si es que supone algún tipo de costo, por mínimo que sea… Lo que para cualquier organización cultural o patronato municipal apenas supondría un mínimo de esfuerzo, para una persona sin medios sería una gran complicación, esfuerzo y sacrificio.
Esto es: la idea es buena, factible (otra cosa es que para muchos sea deseable), y no estoy dando un NO por respuesta, en modo alguno, más bien al contrario… Pero soy demasiado mayor como para no atesorar fallidas experiencias anteriores a tales respectos, por parte de la… digamos “política imperante”. Existen fórmulas, pero no voluntades; y no quiero extenderme más en esto, pues seguro que, como dice el refrán, “a buen entendedor, con pocas palabras basta”.
Contesto así mismo a los que así, tal cual, me inquieren. Mi disponibilidad es franca, y mi ánimo está abierto a tratar tal posibilidad, no quiero que me malinterpreten… pero se precisa algo más que unas ilusionadas intenciones. Añadan a mi querencia en tal sentido, todo mi sincero agradecimiento por ese inestimable regalo que me hacen, pero necesitaríamos un buen estratega para una mejor estrategia. Un fuerte abrazo.
Miguel Galindo Sánchez / www.escriburgo.com/ miguel@galindofi.com
Comentarios
Publicar un comentario